Dr. Pablo Meza Neurólogo

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02 Sep

Pérdida de memoria y Demencia

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La presencia de una gran cascada de información por medios de comunicación y aún en las conversaciones cotidianas sobre la enfermedad de Alzheimer ha despertado un creciente interés y a la vez temor sobre la existencia de un cuadro demencial en uno de nosotros y las consultas están llenas de personas que asisten por sí mismas o son llevadas por sus familiares con la pregunta: me falla la memoria, tengo una demencia.

 

 

Lo importante está en reconocer la naturaleza, severidad y frecuencia de los síntomas que se manifiestan y así brindar información al profesional que hará la valoración de la persona en cuestión.

No solo el tener olvidos o cambios en la capacidad de recordar información son elementos suficientes para decir que hay una demencia. Tampoco es correcto decir que las personas mayores (tercera edad) sufren de pérdida de memoria y que esto es normal. De ninguna manera la vejez es sinónimo de pérdida de funciones mentales lo que sí es claro es que con el pasar de los años hay un deterioro cognitivo leve propio del envejecimiento y que será más o menos marcado en relación a las enfermedades en especial crónicas que padezca la persona, entre estas tenemos: hipertensión arterial (HTA), diabetes mellitus, hipotiroidismo, abuso de alcohol o tabaco, enfermedades pulmonares o cardiacas crónicas o el antecedente de haber trabajado en actividades con exposición a sustancias tóxicas por periodos prolongados.

Anotaré entonces algunas quejas frecuentes que nos permitirán una sospecha más real y fundamentada de si hay un deterioro de la memoria que nos alerte sobre la llegada de una demencia como tal que no solo involucra la memoria, sino el lenguaje, la ejecución de actividades motoras y aún el estado de ánimo y las emociones.

Entre las quejas que debemos vigilar tenemos:

  • Olvido: al principio, las personas con demencia olvidan sólo lo que ha ocurrido recientemente, lo que acaba de decirse o lo que estaban a punto de hacer. Más adelante empiezan a olvidar también acontecimientos anteriores.
  • Problemas de orientación: los individuos que sufren demencia se pierden fácilmente u olvidan dónde se encuentran.
  • Dificultad para hacer planes y pensar por adelantado: concertar una cita, por ejemplo, se convierte en algo muy difícil.
  • Trastornos de pensamiento: las personas con demencia tienen dificultades con el lenguaje o problemas a la hora de hacer cálculos.
  • Dificultad para realizar determinadas acciones: vestirse, por ejemplo, deja de ser algo fácil de hacer.
  • Cambios en los rasgos del carácter: se producen trastornos en el comportamiento. Los pacientes de demencia se muestran agitados, a menudo inquietos por las noches y en ocasiones recelosos o agresivos.

El olvido es el signo más habitual de demencia. Muchas personas tienen miedo de que los olvidos que padecen sean el primer indicio de un deterioro que puede conducirles a la total dependencia. No obstante, no tiene por qué ser así necesariamente.

El olvido puede deberse también a la edad y no estar asociado a la demencia; por otra parte, muchas personas tienen una memoria deplorable durante toda su vida. La demencia acarrea muchos más problemas además del olvido. Además, la demencia implica una pérdida de memoria tan grave que el paciente no puede volver a funcionar de forma independiente. Alguien que de repente se sienta confundido no tiene por qué sufrir de demencia necesariamente.

La demencia es, de hecho, un deterioro del cerebro. Si cree que cada vez se le olvidan más cosas y tiene miedo de que ello sea un primer indicio de demencia, consulte a su médico. En caso necesario, le remitirá a un especialista.

La alarma que les doy en esta oportunidad es que cuando las molestias llegan a un punto determinado en que afectan la vida cotidiana, el trabajo y otras actividades haciendo que el contacto diario con los demás se hace cada vez más difícil, es momento de consultar pues a medida que la enfermedad avanza, el paciente depende cada vez más de otras personas para los cuidados y muchos pacientes acaban por necesitar asistencia auxiliar a domicilio.

Ultima modificacion el Lunes, 05 de Septiembre de 2011 11:01
Dr. John Pablo Meza B.

Dr. John Pablo Meza B.

 

Dr. John Pablo Meza Benavides, médico de la Universidad de Caldas, especialista en Neurología Clínica de La Universidad de Santiago de Chile – Hospital Militar de Santiago, Miembro de la Asociación Colombiana de Neurología (ACN), colegio Médico capitulo Nariño, Sociedad Chilena de Epileptología. Docente de Ciencias de la Salud en los programas de: Medicina en la Universidad Cooperativa de Colombia sede Pasto y el programa de Fisioterapia de la Universidad Mariana en la misma ciudad. Se ha desempeñado igualmente como docente en los programas de medicina de la Fundación Universitaria San Martín y Universidad de Nariño. Conferencista a nivel local y nacional en temas de neurología.


Sitio web: pablomezaneurologo.com/
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